Niños y Mascotas





Si de por si el abandono de perros, gatos y demas mascotas es bastante elevado en las fechas de Pascua, Navidad o temporada de verano, a ello debemos sumar el abandono con la llegada del bebe a la casa.

La gente tiende a pensar que no es higienico que el bebe conviva con el perrito o el gatito y optan por echarle de casa para disfrutar del recien nacido.

Nada tiene que ver una cosa con la otra.
Ademas esta cientificamente probado que los niños que conviven con mascotas, sobre todo perros, son mas sanos y felices ya que al tener que sacarlo al campo, aman mas la naturaleza por estar mas en contacto con ella.

Los niños que crecen con un compañero canino mejoran su sentido de la responsabilidad a la vez que desarrollan un carácter más abierto y receptivo.

Para que pueda haber armonia entre niño y perro debemos de tener en cuenta algunas normas basicas.

* NO utilizar a los animales como instrumento de amenaza.
P.e.: Mira, vendrá el perro y te comerá. Si no vienes haré que el perro te coma. Y cosas de este estilo.

* Enseñadles, desde el primer día, que cuando vean un animal en la calle nunca han de acercarse a él sin antes preguntar al dueño del animal si existe algún peligro.

* Enseñadles que una cosa es el perro de casa (miembro de la familia) y otra cosa un perro de casa ajena, y que por tanto han de ser prudentes.

* Cuando exista peligro porque el dueño no esté seguro de la reacción del animal, hay que decir a los niños que no se puede tocar porque el perro no quiere jugar (u otra excusa), PERO NO decirles que les puede morder o es malo. Podría ser interpretado como que TODOS los perros son iguales, excepto el de la familia.

* Los niños, ya lo sabéis, están en edad de aprendizaje y lo prueban todo. Ello puede llevarles a actos crueles con sus compañeros de juegos, incluídos los perros.
Cuando un niño maltrata a un perro, es que nadie le ha explicado que tiene en sus manos a un ser vivo.
Por lo general, actúan así por que lo consideran un juguete, que no siente ni padece.

Por tanto, JAMAS debe dejarse solo a un niño pequeño jugando con el perro, hasta que éste no sea suficientemente responsable.
Los niños, a veces, tienden a mortificar a sus mascotas.
A pesar de su paciencia, la reacción del perro será autodefenderse ante una agresión inesperada o desproporcionada.
Al niño se le debe amonestar cuando agrede a su mascota, y explicarle que debe comportarse bien con ella. Acto seguido, se debe acariciar al perro, y después al niño. (Estos actos no verbales son inmediatamente procesados por el cerebro de ambos, produciendo empatía y tolerancia mutua).

Se puede enseñar a los niños y los perros juegos sencillos, sin violencia: tirarle una pelota suave (nunca pelotas duras o palos, pueden hacerse daño).
Hacerle cosquillas al perro (el perro, a su vez, responderá lamiendo las manos), etc.

Para finalizar, debéis tener en cuenta que los animales domésticos y los árboles son dos seres que nos acercan a la Naturaleza, ya que somos una sociedad urbana que ha perdido prácticamente el contacto con ella.
Explicar al niño que debe tener ciertas pautas de comportamiento con los animales y las plantas lo ayudará en su proceso de socialización, haciéndole más respetuoso con el medio ambiente, responsable con los animales y tolerante con los demás.

Con paciencia e inteligencia, los niños y los perros se adaptan perfectamente y llega a ser muy divertido verlos jugar juntos.

 

 

 






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