Hola amig@s:
Muchas ya me conoceis y sabeis de mi amor por los animales, así como sabeis que a pesar de tener perro y gatos,
mi mascota preferida es el gato.
Aprovechando la oportunidad que nos da Rubi para contar las historias de nuestras mascotas, quiero contar la historia de mi gato Romer.
A Romer, nos lo encontramos en una carretera.
Alguien lo habia abandonado, a pesar de ser un gato de una raza bastante cara pues era un "Angora Turco".
Esos gatos se suelen vender en criaderos o exposiciones.
Era blanco de pelo largo y ojos color miel, y cariñoso hasta hacerse pesado, pero cuando un dia observe que no contestaba a mis llamadas como los demas y tampoco respondia al ruido, descubrí que era sordo, y por ese motivo seguramente le abandonaron.
A mi no me importó su carencia de audición, al contrario, hizo que le quisiera mas, pues le veia tan desamparado y era tan cariñoso que me robó el corazón y le dedicaba un poquito mas de atencion que al resto.
Pero un dia se puso malito, empezó con fiebre, vómitos y dejó de comer.
Los gatos cuando dejan de comer es muy mala señal, perdió mucho peso y los veterinarios no sabian que le pasaba.
Le hicieron un montón de pruebas y todo daba negativo, hasta que un dia le hicieron una prueba que faltaba y dió positivo: era "Peritonitis infecciosa".
No tenia cura, teniamos dos opciones, esperar mas tiempo y verle sufrir o sacrificarle con la inyección directamente.
Con todo el dolor de mi corazon opté por la segunda, y ese mismo dia mi hija llevo a mi querido Romer al veterinario y alli se quedo.
Todavia hoy cuando hablo de él o miro una de sus fotos me da muchisima pena, pues le queria mucho, y el se habia adaptado muy bien a la casa a nosotros y a los demas gatos, la verdad se llevaba bien con todos.
Pues esta es la historia que queria contaros.
Es triste pero es la vida.
Gracias Rubi por brindarnos esta oportunidad de poder rendir nuestro pequeño homenage a nuestras mascotas, y gracias por querer a los animales como los quieres.
Un beso, Conchi